lunes, 20 de abril de 2009

Decenas de muertos al chocar dos aviones en el aire al sur de Alemania

Dos aviones, un Boeing 757 del servicio de correos DHL y un Tupolev TU 154 de la aerolínea Bashkirian Airlines, han chocado esta noche en pleno vuelo sobre el sur de Alemania, junto a la frontera con Suiza. Restos de ambos aviones se encuentran esparcidos en un radio de al menos 35 kilómetros en la zona rural al noroeste del lago de Constanza. Portavoces de las autoridades de Baden – Württemberg han declarado que se desconoce todavía el número de víctimas mortales.Unas fuentes hablaban de 95 personas; otras, de 69 (57 pasajeros y 12 tripulantes). Un testigo habitante de la zona, afirmó que vio una bola de fuego anaranjada y escuchó una terrible explosión. Contactamos telefónicamente con Carles Ferrer, gerente del hotel, que nos dice que el personal del hotel Estival Park esperaba la llegada de 43 niños y siete adultos que tenían previsto pasar sus vacaciones en la Costa Dorada.

martes, 7 de abril de 2009

Salinidad y turbidez en el rio Guadalquivir

La Federación de Arroceros de Sevilla (FAS) ha convocado una manifestación
con el objetivo de reclamar una solución a la alta salinidad y la turbidez que presenta el río Guadalquivir. FAS considera "excesivos" el índice de sal del río, que alcanzó hasta 5,3 gramos por litro el día 3 de julio de 2008 y que "están motivados por dragados en profundidad, ejecutados en la desembocadura del Guadalquivir". Los arroceros estimaron que las pérdidas económicas de esta campaña a causa de la sal pueden alcanzar los 18 millones de euros. Del sector arrocero dependen más de 6.000 familias que siembran en "años pluviométricos normales" 36.000 hectáreas, moviendo así un volumen de negocio de 105 millones de euros y generando 480.000 jornales directos. La Consejería de Medio Ambiente impulsó el pasado mes de mayo la creación de órgano de seguimiento para estudiar y aclarar las posibles causas de la turbidez y salinidad que se venían observando en el estuario del río Guadalquivir.

BIBLIOGRAFÍA:

domingo, 29 de marzo de 2009

Prostitutas en el Siglo de Oro

En su estudio sobre la mujer sevillana durante los siglos XVI y XVII Mary Elizabeth Perry resalta la importancia social de las prostitutas y la tolerancia de éstas durante siglos en su sociedad como "un mal menor" ya que, sin su presencia, se pensaba que muchos hombres pondrían sus energías en la seducción de mujeres honradas, en el incesto, la homosexualidad o el adulterio. Esta era la doctrina cristiana que se fue elaborando desde el siglo XIII en torno a la sexualidad y a la prostitución, considerada pecaminosa pero necesaria. Se hallaba muy extendida en Sevilla, sobre todo en los alrededores del puerto y en determinados barrios de la ciudad, a extramuros. Pero no olvidemos que la Mancebía era mucho más que el lugar habitual de prostitución; era el único espacio legal para ejercerla, casi una institución municipal, con sus propias Ordenanzas y una Comisión de munícipes supervisores. Los poderes públicos pretenden confinar la prostitución a un espacio claramente acotado y alejado -teóricamente- de las zonas centrales de la ciudad. La política municipal obedecía más a intereses de orden público que a intereses económicos. A diferencia del caso malagueño, por ejemplo, la ciudad de Sevilla no ingresaba renta alguna de la Mancebía, salvo la derivada del alquiler de algunas de las casas de la misma que eran de propiedad municipal). Las palabras de los capitulares sevillanos son enormemente elocuentes de la visión que entonces se tenía de la prostitución clandestina. Sobre el número de meretrices, realmente no hay datos fidedignos. Algunas referencias nos indican que fueron bastantes para aquella población. El viajero alemán Diego Cuelbis fijaba en 30 ó 40 el número de mujeres desvergonzadas que vivían en la putería. Las prostitutas se dividían en categorías. La más baja las "cantoneras", putas de encrucijada que reciben algún sueldo de la villa; el siguiente puesto en el escalafón lo integraban las mujeres que se protegían bajo la tutela de un rufián. Las había de categoría superior ya que vivían solas e independientes, recibiendo visitas de hombres adinerados y nobles. Las de mayor categoría recibían el nombre de "tusonas" y eran las más cotizadas.